Feliz día
Se diluye,
Se disolvió,
No comprendo por qué no volvió.
Decidí no hablarle más a las personas,
Porque el impulso de matarme nunca cesó,
Pero cómo no puedo
Me desaparezco
Con la ingenua esperanza de que alguien venga a salvarme.
Cuando lo hago
Me doy cuenta que soy la única que está pendiente de mis propios vínculos.
Qué pasaría si no estoy.
Qué pasaría si me voy.
Jamás pude hacerlo,
Así que me desaparezco.
Nadie me pregunta cómo estoy
Nadie habla conmigo
Nadie me brinda amor.
Si yo te dije que te necesitaba,
Nunca lo había hecho,
Y me soltaste la mano.
Aquel día la sujetaste fuerte
Bien fuerte de hecho,
Y lloraste,
Me abrazaste,
Tanto que pensé que jamás ibas a soltarme,
Pensé que nunca me ibas a dejar por mí cuenta.
Yo jamás solté tu mano,
Y me dijiste que ya no tenías miedo
A que te dejen sola
Jamás te deje sola.
Siempre pienso que la que está mal soy yo
Todos me abandonan,
Nadie se quiere quedar al lado mío,
nadie
Me entristece y me enceguece
No puedo ver lo lindo que tengo al rededor
La poca gente que está a mí lado me contiene
Pero soy tan egoísta que parece que los desprecio sin parar,
Porque me persigue la infinita intriga de saber de qué sirvió
Todo lo que vivimos
De qué sirvió
Todo lo que compartimos
Si ni siquiera fuiste tan fuerte como para despedirte
O incluso quedarte.
No entiendo qué pasó
Y gracias a eso
Toda mí vida voy a odiar el instante en que me enamoré de vos.
El instante en que tu amistad se convirtió en hermandad,
El instante en que pensé que me querías.
Porque yo no creo que esto sea amor.
Ojalá no necesitarte
Pero seguiré odiando el instante en que te convertiste indispensable.
Y me odio por esperarte
Por ser tan ingenua,
Por pensar que algun día volverás a llamarme.

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